¿Tu bebé no crece lo suficiente durante el embarazo? Sepa qué hacer al respecto

La principal preocupación de una madre al tener entre sus brazos a un recién nacido es su salud. Preguntas acerca del peso y tamaño del bebé son las más frecuentes para los médicos.
En la mayoría de casos, el tamaño y peso del bebé evolucionan de manera normal. Sin embargo, en ocasiones, los bebés que están dentro del vientre materno son de crecimiento peso al esperado. Cuando esto ocurre, es posible que estemos frente a un caso de restricción de crecimiento fetal.

Problemas de crecimiento dentro del vientre

La restricción de crecimiento fetal se da cuando el bebé que está dentro del útero no logra crecer al ritmo esperado durante el embarazo. Una manera de evaluar el peso fetal objetivamente es: la determinación de los percentiles del peso fetal. Los percentiles son como la nota que se le pone a peso fetal, si este percentil es de 3 o menos decimos que él bebé es pequeño para su edad gestacional. Los percentiles normales de crecimiento fetal se deben ubicar entre el 10 a 90 de percentil.

Grupos de riesgo

– Gestantes que previamente dieron a luz a bebes con bajo peso al nacer (menos de 2500 gr)
– Gestantes con antecedente de haber presentado preeclampsia.
– Gestantes con desnutrición o con un peso menor a 50 kilos.
– Gestantes con algún tipo de infección como toxoplasmosis, citomegalovirus, etc.

La placenta, esencial para el desarrollo del feto

Las causas más frecuentes son de causa placentaria, es decir, un mal funcionamiento de la placenta; la cuál es encargada de nutrir y oxigenar al feto.
Estas pacientes con mal funcionamiento placentario podrían, en la mayoría de los casos, tener preeclampsia (una de las primeras causas de muerte fetal y materna a nivel nacional y mundial). Otras causas de la restricción de crecimiento fetal son de origen infeccioso o asociadas a anomalías cromosómicas fetales.

Múltiples consecuencias

Las consecuencias de una restricción de crecimiento pueden terminar en la muerte fetal intrauterina por insuficiencia placentaria total. Al nacer, podríamos tener un déficit en el desarrollo psicomotor. Ya en la niñez y adolescencia, se podría presentar un bajo desarrollo académico y posibles problemas de comportamiento. Asimismo, en la adultez, se incrementa el riesgo de desarrollar diabetes mellitus, hipertensión arterial o alguna enfermedad coronaria.

Apostando por la medicina preventiva

Para hacer un seguimiento del crecimiento fetal, es muy importante que la gestante sepa su fecha de última regla con seguridad, o cuente con una ecografía del primer trimestre en donde se pueda determinar la edad gestacional real. Teniendo este dato, cada vez que acuda a una ecografía, se podrá calcular el percentil de crecimiento fetal en dicho momento. De tal forma, que si el percentil de crecimiento está por debajo de 10, lo tomaremos como un alerta para acudir a nuestro ginecólogo de confianza.
El seguimiento de los fetos diagnosticados con restricción de crecimiento fetal se realiza mediante ecografías doppler obstétricas cada semana. De esta manera, nos asegurarnos que la placenta tenga el funcionamiento óptimo para asegurar la permanencia fetal en el vientre materno. Es la ecografía doppler, la que alertará al ginecólogo tratante sobre el mejor momento para concluir con la gestación y proceder con el parto.
En conclusión, la restricción de crecimiento fetal es una condición que de no tratarse a tiempo, podría acarrear muchos problemas. Por este motivo, es muy importante un adecuado control pre natal para su prevención, detección y manejo precoz. Recuerde que la mejor alternativa para una gestante es un ginecólogo y un médico fetal trabajando juntos.

Dr. Jorge Arias Rayo
Ginecología y Obstetricia

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