Ayude a su médico, ayude a su Salud

Es frecuente observar fallas en la atención o el tratamiento de una dolencia por deficiencias  en el actuar  de parte de los pacientes,  durante la consulta ambulatoria. Aquí algunos errores.

CELULAR
Cuando se ingresa a la consulta, es mejor apagar su celular. Nada adicional debe distraer su cita. Si se apagan los celulares en el cine, en actos religiosos, mayor razón para hacerlo en esa importante cita. Existe una condición en la cual el celular no debe ser apagado, y es para mostrar fotos de medicamentos o fotos de estados de enfermedad anteriores a la consulta o de radiografías, o en general para ayudar a informar más al médico.

INFORMACIÓN
Mientras más información útil y resumida pueda Ud. proporcionar, tanto más ayudará al profesional. Por ejemplo, tener a mano el nombre de las medicinas que tomó recientemente o toma habitualmente.

PRECISIÓN
Sea claro y conciso sobre sus dolencias. “No se vaya por las ramas”. Recuerde que esta es una cita profesional y no una reunión amical.

DEMASIADAS PERSONAS
En ocasiones, son más de dos las personas que ingresan con el paciente-cuatro por ejemplo- y distraen la atención del galeno y del enfermo. Imagine usted como paciente antes de ingresar al consultorio, que su consulta se desenvuelva en este sentido del mejor modo.

“LA MAMÁ GALLINA”
Es frecuente por ejemplo en dermatología, que un paciente de 20 o 22 años ingrese con su mamá. A veces la mamá funge de paciente, toma nota de las indicaciones, interviene, opina, mientras el real paciente parece distanciarse del tema y hasta llega a “chatear” por celular.

INDICACIONES Y ALCANCES
Tome nota correctamente de las indicaciones.  Si tiene duda pregunte en el momento. Si usted viene por una compañía de seguros, tome nota de los alcances de su seguro. En dermatología por ejemplo, es frecuente que los pacientes expresen su malestar por la no cobertura de su seguro para problemas cosméticos. Existen otras limitaciones que imponen los seguros como el no reconocimiento de vitaminas,  tónicos venosos, medicamentos psiquiátricos, etc.

SENTIDO COMÚN
Existen muchas más situaciones que las aquí expuestas. Para ello es necesario usar el sentido común. El cómo puedo ayudar mejor al médico, para que este me ayude a mí. En muchas ocasiones, el sentido común, es menos común de lo que uno cree. Y la medicina tiene mucho de sentido común.

Humberto Costa Alfaro
Médico Dermatólogo